Diario de un bosón. 10
30 de Julio de 2007
He hablado con Gilda y le he estado contando lo de hoy en el trabajo. Me encanta cuando consigo que se rÃa, aunque sea desde tan lejos. A ver si un dÃa de estos me paso a visitarla, hace una eternidad que no nos vemos y después de todo solo está a cuatro mil años luz de aquÃ.
Como le he contado a ella, estábamos un grupo en el acelerador tomándole el pelo a los doctores. Nos habÃan lanzado en dos electrones como siempre, con la esperanza de que chocásemos y se reventasen los electrones para poder estudiarnos por separado. Pero esta vez nos pusimos de acuerdo y cada vez que los electrones se cruzaban en el pasadizo anular del acelerador, nos colocábamos todos en el mismo lado del electrón para desviarlo un poco de su rumbo y evitar la colisión. Llevábamos ya cinco horas girando en el acelerador y nos lo estábamos pasando pipa. Los doctores estaban de los nervios sin comprender por qué hoy tardaba tanto en ocurrir la colisión, y el doctor Walter a esas alturas se empezaba a arrancar los pelos a puñados. Gilda me ha contado que no es de extrañar, que al parecer cada segundo de funcionamiento del acelerador les cuesta una fortuna en energÃa, pero después de tantas colisiones a alta velocidad creo que tenemos derecho a un poco de diversión, digo yo.
Llegado un momento, nos empezó a aburrir la maniobra y comenzamos a hacer variaciones. Unas veces corriamos todos por el ecuador del electrón a la vez provocando un desplazamiento ondulatorio de este. Otras, nos apretujábamos todos en un punto y dábamos saltos al unÃsono provocando desplazamientos rÃtmicos en él. Y otras muchas cosas más, ha sido muy divertido. Después de estas travesuras, los doctores estaban boquiabiertos por los “extraños comportamientos en la trayectoria” de nuestro electrón. Piensan que han descubierto algo muy singular. Pues sÃ, digo yo: que las partÃculas también nos merecemos un dÃa de relax. Asà que al final todos contentos. Nosotros nos hemos divertido y ellos tienen sus “datos nunca antes observados”.

Comentario de arodriguezf — 19 Julio, 2007 @ 12:14 pm |Citar
¡Me encanta este diario!
¿Que el doctor se llame Walter… es casualidad?
XD
Comentario de EFEjota — 19 Julio, 2007 @ 12:33 pm |Citar
XD
Nada es casualidad en la fÃsica cuántica. Por todos lados hay relaciones ocultas difÃciles de descubrir.
Comentario de Rbk — 19 Julio, 2007 @ 1:35 pm |Citar
xDDD Qué diver!
El bosón se lo pasa pipa en su parque de atracciones.
Comentario de Ripio Suelto — 20 Julio, 2007 @ 3:28 am |Citar
Nada es casualidad en la fÃsica cuántica. Por todos lados hay relaciones ocultas difÃciles de descubrir.
si dudas. Yo sigo este diario como un alucinado, esperando que el bosón revele en algún momento el origen del universo (y tal vez con ello, alguna pista sobre el sentido de la existencia) pero me está pareciendo que el tipo es un frÃvolo más ocupado en gastar bromas y ocuparse de sus pasatiempos que en trabajar seriamente.
Qué se yo, un mal ejemplo para los que creen que con disciplina y empeño se llega lejos, como esas partÃculas que se agrupan hasta formar átomos, y siendo átomos se agrupan con otros hasta formar moléculas y asà van cimentando una situación sólida y estable que las lleva un dÃa a convertirse en cosas importantes, como teléfonos celulares, manzanas o periódicos del dÃa anterior.
Comentario de EFEjota — 21 Julio, 2007 @ 12:16 am |Citar
y siendo Ripio, ¿se agrupan con quienes para formar qué?
(que mafaldera esta frase, me la imagino de puntillas preguntándosela a su padre que sentado en el sillón levanta la vista con desesperación del diario, con esa mirada qué dice: “sonamos”)
Comentario de Ripio Suelto — 22 Julio, 2007 @ 1:06 am |Citar
siendo ripio por sà solo sirve unicamente para romper parabrisas de autos, como me acaba de pasar esta semana yendo a S. Elena, que no el parabrisas pero quedaron como dos impactos de bala en una de las luces delanteras y una cachadura en la pintura del capó, por algo de ripio desparramado sobre la ruta, seguramente caÃdo de algún camión, y que otro camión proyectó contra mi auto que por suerte no es mÃo, si no, esto lo estarÃa contando mientras lloraba.
Ahora, cuando se junta con otras moléculas, algunas de arena, otras de cemento, forma el concreto y termina siendo tan útil como el periódico del dÃa de ayer.
Comentario de EFEjota — 22 Julio, 2007 @ 1:35 am |Citar
veo que el periódico del dÃa anterior te tiene sorbidos los átomos XD
a mi me paso algo parecido, pero en toda una señora autopista de peaje. VolvÃa de un viaje, no recuerdo si de Suiza o Alemania. Acababa de pasar Barcelona, donde habÃa hecho una paradita para visitar el Forum y ya iba derechito para casa después de cientos de kilómetros, cuando de repente veo que a un camión delante de mi se le cae no un ripio sino un señor pedrolo como un puño de grande. Le và dar dos botes antes de que se metiese debajo de mi coche donde oà que hacÃa tres o cuatro carambolas contra los bajos. Lo gordo habrÃa sido si me pega contra el parabrisas, pero bueno… Unos kilómetros más adelante vi que me estaba quedando sin gasolina y paré en una gasolinera, lleno el depósito, y cuando estoy en la caja pagando veo que el coche gotea por abajo. Se habÃa jodido el conducto que llevaba la gasolina del depósito al motor. Luego me dijo el mecánico que podrÃa haber explotado porque le hice bastantes kilómetros asÃ… y si no lo llego a ver, habrÃa seguido. ¡puf! Sin embargo en ese momento absurdamente, lo que más me fastidió fué que la mitad de la gasolina que acababa de pagar estaba desparramándose por el suelo.
Gracias al seguro de mi padre nos llevó una grua a un taller y desde allà un taxi al aeropuerto de Barcelona donde nos dieron un coche de alquiler y pude seguir viaje, aunque ya eran las tantas. Cuando iba a recoger el coche de alquiler caà en la cuenta de que me habÃa dejado la cartera con mi documentación en el maletero del coche. Por suerte aceptaron como conductor la documentación de mi acompañante, porque si no no nos habrÃan dado el coche.
Una semana después(también pagado por el seguro) me cogà un vuelo a Barcelona y allà un taxi me esperaba para llevarme al taller donde recogà el coche ya reparado y con 200 euros menos en mi cartera.
¿y por qué contaba yo esto? ¡ah sÃ! los átomos. Los átomos se juntan y forman periódicos de anteayer o piedras que te hacer recorrer la misma carretera dos veces en una semana.
Comentario de Ripio Suelto — 23 Julio, 2007 @ 2:19 pm |Citar
Al diablo con los seguros que tenéis!
Siendo una autopista con peaje, ese daño no se podÃa reclamar a los concesionarios de la misma?
Hace tres o cuatro semanas, en paseo de domingo a la tarde, me metà por unos caminos de tierra en medio del campo, muy lindos. Yo no iba despacio porque era una mezcla de tierra y ripio que daba gusto llevar el auto sobre ese suelo. En medio de la tormenta de polvo que levantaba una camioneta que iba adelante, me topé con un badén de concreto y di un buen golpe. No paré a mirar porque no pensé que hubiera sido para tanto, pero seguà camino controlando el tablero. Vuelto a la ruta, en determinado momento la aguja de temperatura comienza a subir vertiginosamente. Paré de inmediato y comprobé que adiós radiador.
Se hacÃa de noche, estaba con mi mujer y mi hija, esta enferma y sobre la hora de tomar sus remedios que estaban en casa, todos haciéndonos pis (el bendito mate) y sin ninguno de los tres celulares que tenemos…
Un señor de una casa cercana me prestó el teléfono, hablé al seguro, que es de otra provincia, me prometieron una grúa y yo, conociendo este paÃs, hice dedo (autostop) para que se llevaran a mi mujer y a mi hija, y me acomodé preparado para que la mañana del lunes me pillara en plena espera. Para mi incredulidad, una media hora después llegaron las luces amarillas de una grúa de lo más moderna que me trajo a Paraná. Aún no me lo creo.