El ojo del dragón.

(Extracto del test de calificación para grado 5º)
…
Pregunta 526: ¿Todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta un empuje vertical hacia arriba igual al peso del fluido desalojado?
a) Sí
b) Sí
c) Sí
d) Todas las anteriores son correctas menos la b.
Pregunta 527: Dos por dos son…
a) Cuatro
b) 4
c) 5-1
d) Todas las anteriores son correctas menos esta.
Pregunta 528: La parte contratante de la primera parte es la parte contratante de la segunda parte.
a) Correcto solo en caso de terremoto
b) Circunstancialmente incorrecto, pero fluctúa.
c) Parte de la sengunda parte es contingente, pero la otra parte es parte de la primera parte, aunque solo en parte.
d) El que parte y reparte se lleva la mejor parte
Pregunta 529: Platón era…
a) un filántropo
b) un misántropo
c) un filosóforo
d) un filamento
e) no era
f) la “a” y la “c” son ciertas pero la “b” y la “a” tampoco
g) si la “b” es cierta, la “d” no va a ser menos
h) todas la anteriores son ciertas pero igual podrían no serlo
i) las impares son falsas
k) ¿y la “j”?
f) todas la anteriores preceden a esta
…

Un día al santo le forraron el nicho con madera.
- Lo que avanzan los tiempos - pensaba.
y el santo de piedra que nunca temió a nada, no pudo dormir pensando en el fuego y las termitas.
- Y que no es roble, ¡carajo! simple pino silvestre…
Hay 1300 millones de kilómetros cúbicos de agua en la Tierra. El 97% de ese agua es marina, es decir, salada y venenosa para el ser humano. De todo ese agua marina, más de la mitad (51.6%) se concentra en el océano Pacífico. La profundidad media de los oceanos es de 3860 m. De toda la superficie del planeta, el 60% corresponde a aguas oceánicas de más de 1600 m de profundidad.
Estos datos confirman que efectivamente, deberíamos preocuparnos mucho más de lo que lo hacemos por lo que pueda haber allá abajo. Máxime porque de allí surgió la vida en la Tierra. Los mares son los entornos donde durante más tiempo ha existido la vida. ¿es o no es interesante?
Pues para la especie humana, al parecer, no. Bajar a las profundidades del oceano supone un reto técnico mayor aún que salir al espacio. Las diferencias son muchas, pero la básica es direccional. En el espacio todo tiende a explosionar, a expandirse hacia afuera, ya que la mayor presión está dentro. El espacio es como un océano donde tu submarino es el agua, y quiere derramarse al vacío. Bajo las grandes presiones del fondo oceánico, el sentido es el contrario, todo lo que te rodea en esas inhóspitas profundidades, anhela ocupar tu espacio vital, colapsarse en un punto material de hierros y carne. Hay que estar muy loco para querer bajar ahí.
En 1830 el naturista ingles Edward Forbes fue uno de los primeros en interesarse por el misterio de las profundidades, investigando los fondos marinos de el Atlántico y el Mediterráneo. Declaró que por debajo de los 600 metros no había vida, supuesto muy razonable ya que a esas profundidades no llega la luz y las presiones son desmesuradas. Sin embargo cuando en 1860 sacaron a la superficie uno de los primeros cables de telégrafos trasatlánticos, que se encontraba a una profundidad de más de 3Km, lo encontraron cubierto de todo tipo de vida: corales, almejas y demás material orgánico.
En 1872 partió a bordo del barco Challenguer la que podemos considerar como la primera expedición científica orientada a los océanos. La organizaban el Museo Británico, la Real Sociedad y el Gobierno. Durante tres años y medio recogieron muestras, dragaron fondos marinos, descubrieron miles de nuevas especies y realizaron sondeos de profundidad mediante el procedimiento (poco preciso) de echar por la borda un cable de 6Km con una plomada. Todo ello se recopiló en un cuidadoso informe de 50 volúmenes que tardaron 19 años en terminar. De este trabajo nació la disciplina científica de la Oceanografía.
Sin embargo las instituciones seguían sin mostrar mayor interés por el tema y la investigación quedó en manos de entusiastas particulares. En 1930 la pareja formada por C.W. Beebe y O. Barton se propusieron bajar en cuerpo presente al fondo del mar. Aunque Barton era (incluso en palabras de Beebe) el cerebro del proyecto, siempre quedó eclipsado por la figura pintoresca y extrovertida de Beebe. Diseñaron, construyeron y se metieron en el Batiscafo, una esfera de hierro colado de 3.75cm de espesor, con unos pequeños portillos de cuarzo de 4.5cm de grosor. No se trataba de un dirigible, sino de una simple “capsula” colgada de un cable, siendo en superficie donde la hacían subir o bajar. No contaban con conductos ni reservas de oxigeno, por lo que recurrían a rudimentarios medios químicos, como botes de cal sódica que abrían para neutralizar el CO2 de la respiración. En la primera inmersión llegaron a los 183m y en 1934 habían alcanzado los 900m. Toda una proeza, que sin embargo no arrojó mucha luz científica, ya que las capacidades de observación se limitaban a lo que podían alumbrar desde el interior con una pequeña bombilla a través de los gruesos bloques de cuarzo, en un agua además densa y oscura. Si a esto le añades que ningún pez con dos dedos de frente se iba a acercar al extraño objeto, y que ellos eran más aventureros que oceanógrafos, pues sus inmersiones se limitaron a poco más que el logro técnico de la bajada. EN 1948, ya a solas, Barton alcanzó los 1370 metros.
El siguiente paso lo dieron un padre y un hijo en 1954. Auguste y Jacques Piccard (suizos) con su Batiscafo, bautizado como Trieste en honor de la ciudad italiana donde se construyó. Era autónomo (podía subir y bajar a voluntad) y en su primera inmersión dejó en pañales a la batisfera de los estadounidenses, alcanzando los 4000 metros. Era una afición muy cara, por lo que en el 58 llegaron a acuerdos con la marina estadounidense. Con esta financiación, rehicieron el batiscafo dotándolo de una resistencia realmente considerable. Con el nuevo ingenio, bajaron (ya no Auguste, que moriría dos años más tarde) en enero de 1960 en la Fosa de las Marinas (Pacífico) a la asombrosa profundidad de… 10.918 metros. Cuando tocaron fondo, pudieron apreciar como se escabullía un ser vivo (un pez plano de la familia de lenguados y rodaballos) pese a que la presión a esa profundidad es de nada menos que 1196 Kg por centímetro cuadrado. Tras más de cuatro horas de descenso, permanecieron veinte minutos en lo más profundo de los océanos antes de iniciar el camino de vuelta.
Y aquí hay que pulsar la pausa. Veinte minutos. Nunca se ha vuelto a bajar. La humanidad, concretada en Jacques Piccard y el teniente Donald Walsh, estuvo 20 minutos a casi 11 kilómetros de profundidad hace 47 años. Y nunca ha vuelto a intentarlo. Hoy, que varios “cacharros” humanos yacen abandonados en las arenosas llanuras marcianas, azotados por los vientos, gastados, como chatarra abandonada. Hoy que nos comunicamos con la facilidad con que antes sembrábamos patatas, que cruzamos el atlántico en un puñado de horas, que cosemos las manos cercenadas, cambiamos corazones, dudamos entre los muones y las supercuerdas…Aún hoy, no hemos vuelto a bajar a aquel oscuro pozo. Como decían los de la marina “no aprendimos demasiado de aquello. ¿Por qué repetirlo?”. Es sobrecogedor pensar en aquellas dos personas literalmente hundidas en un abismo tan insondable, rodeadas de oscuridad y misterio. Y pensar que nunca nadie ha vuelto a aquel lugar. Allí abajo se está, con mucho, más desamparado que en el vacío interplanetario.
Después de abandonada la búsqueda de las profundidades extremas, se dirigió la investigación a profundidades menos ambiciosas. Se diseñó un sumergible completamente autónomo que pudiese llegar al lecho oceánico medio. Sin embargo una vez diseñado no se encontró a nadie dispuesto a construirlo, y finalmente fue una empresa alimentaria, el Alvin General Mills quien la fabricó en la planta donde se fabricaban las máquinas con las que hacían los cereales para el desayuno. A día de hoy, además del Alvin, solo existen 5 submarinos más de estas características, por lo que la investigación no es que se pueda decir que sea abundante.
Nota del A.: Recomiendo a quien le interese el tema la lectura de “Una breve historia de casi todo”, de Bill Bryson, que en su capítulo 18 cuenta mucho mejor todos estos asuntos.
8.enero Se venía hablando, pero ha saltado la liebre y nadie se ha librado de citar el iphone, la propuesta de Apple para telefonía móvil. Un diseño exquisito en un producto al que muchos ponen muchas pegas (el precio la primera de ellas)

20.enero En Camboya ha aparecido una niña salvaje que se ha criado en la jungla al parecer sin ningún contacto humano. Un policía local afirma que se trata de su hija, que desapareció a la edad de 9 años en 1988, mientras cuidaba de un búfalo. Ahora casi en la treintena, la “niña salvaje” se resiste a adoptar las convenciones sociales, es incapaz de comunicarse con los humanos y no pierde ocasión de intentar la fuga (según otras fuentes no llega a los veinte. La información es confusa). En la jungla quizá Baloo la espere preocupado.

24.enero Se ha encontrado en Japón un espécimen de tiburón (llamado tiburón con volantes o más correctamente Chlamydoselachus anguineus) considerado un fósil viviente. Aunque se conoce su existencia, es raro verlo con vida debido a que vive a grandes profundidades (600-1000 metros). Probablemente por estar enfermo subió a la superficie. Murió a las pocas horas. Esta especie de tiburón tiene aspecto de anguila y lo más llamativo son los “pelos”, filamentos carnosos (no sé cómo llamarlo) que tiene en las branquias y que le dan un aspecto ancestral. Ahora la pobre tiburona está congelada en el país del Sol naciente.


27.enero La cámara principal del telescopio espacial Hubble ha dejado de funcionar. Ya estaba funcionando con el circuito secundario debido a otra avería. Los problemas que ha sufrido la NASA con los transbordadores espaciales dejaron en suspenso las misiones de mantenimiento del Hubble. Ya no hay un plan C preparado por lo que habrá que esperar hasta mayo de 2008 cuando está prevista una misión de reparación para poder seguir captando imágenes de la belleza de la que os pongo abajo. Una de las mejores en mi opinión (aunque coloreada, eso sí ya que el Hubble “ve” en distintos espectros de cuya combinación se obtiene esta imagen)

